Miren Garmendia Ceberio, Directora de OPEGUI · PROYECTO NETFISH
Actualmente es la directora de la Organización de Productores de Bajura en Guipuzkoa (OPEGUI), su experiencia profesional es dilatada y ha recolectado grandes éxitos dentro del sector pesquero ¿Podría contarnos por qué decide tomar las riendas de OPEGUI?
Prácticamente casi toda mi vida profesional ha estado ligada al sector pesquero, a pesar, de que mis orígenes familiares no vengan de la mar, sino de la tierra. Enseguida me identifiqué con este sector, viendo la pasión y el apego que tienen a la mar como algo similar al apego a la tierra de los agricultores. Para mí fue un reto asumir las riendas de OPEGUI, mi mayor miedo era no conocer la realidad de la actividad pesquera en la propia mar. Sin embargo, he contado con un equipo de personas extraordinario con el que he aprendido y sigo aprendiendo mucho, que vive directamente la realidad de la pesca y en quien me apoyo todos los días.
Su trabajo es determinante para el desarrollo de acciones por parte de OPEGUI ¿Qué acciones destacaría especialmente? ¿Cuáles son los retos que conlleva representar a los pescadores de bajura de Guipuzkoa? En la conferencia del Congreso de los Diputados “Avances en la implementación de la Política Pesquera Común” del pasado 7 de noviembre de 2017, usted recalcó la importancia del trabajo digno de los pescadores ¿A qué condiciones se enfrentan?
Hemos pasado de una gestión de una pesca olímpica, donde los pescadores no tenían apenas límites en la cantidad a pescar y la rentabilidad estaba en pescar más; a una gestión de una pesca sujeta a cuotas donde la rentabilidad está en pescar y vender mejor. Hace no muchos años, era impensable que tuviéramos cuotas individuales en la pesca de bajura. Esto ha hecho necesario cambiar nuestra política de gestión e incluso hace necesario un cambio de cultura de empresa. La gestión adecuada de estas cuotas para que nuestra actividad pesquera sea rentable y atractiva es uno de los retos principales con el nos encontramos.
Uno de los hitos más importantes de OPEGUI en este año que termina, ha sido conseguir su tercera certificación MSC; con ella tienen actualmente certificadas las pesquerías de anchoa, bonito y sardina. ¿Qué supone para OPEGUI estas certificaciones? ¿Cuáles son los siguientes pasos a dar?
La sostenibilidad siempre ha estado en nuestro ADN. Nuestras empresas pesqueras son empresas familiares y siempre ha habido una gran preocupación por dejar un legado a nuestros hijos, considerando para ello la sostenibilidad a través de la selectividad de nuestras artes, un pilar fundamental. Sin embargo, tras una larga reflexión interna observamos que no estábamos poniendo en valor todo ese esfuerzo y le faltaba visibilidad en el mercado. Vimos en MSC el certificado de sostenibilidad con mayor credibilidad a nivel internacional y por ello apostamos por esta certificación, no sin gran esfuerzo. En estos momentos, estamos haciendo un gran esfuerzo en hacer un seguimiento de estas pesquerías, principalmente, en el desarrollo de un plan de gestión junto con los franceses en la sardina VIII a,b,d y también, lo hemos hecho con el bonito proponiendo una regla de explotación que ha sido aprobada recientemente en el seno del Organismo Internacional ICCAT que regula esta pesquería.
En los últimos años, ha surgido una nueva corriente de mercado donde se apuesta por la producción ecológica y sostenible. Usted afirmó en una entrevista recogida en la web de MSC que: "…con esta certificación (MSC) queremos darle la garantía al consumidor de que, si decide comprar y consumir nuestra sardina, está optando por un producto totalmente sostenible, natural, de alto valor nutricional y de gran calidad. Esperamos también que este esfuerzo de nuestros pescadores, sea debidamente y justamente valorado en el mercado” ¿Cree que los consumidores valoran que el pescado que consumen sea sostenible y no perjudique el medio ambiente?
Cada vez más el consumidor está tomando conciencia del poder que tiene a la hora de decidir comprar un tipo u otro de producto. La apuesta por productos más sostenibles y respetuosos con el ecosistema y el medio ambiente es cada vez mayor. No creo que se trate de una simple moda, considero que es una realidad que está para quedarse. Si bien en otros países esa conciencia es mayor, estoy segura de que la tendencia en nuestros mercados irá por ese camino.
OPEGUI guarda una estrecha relación con la comunidad científica, teniendo muy en cuenta sus estudios y recomendaciones. Usted afirmó en una entrevista que “Si queremos garantizar la sostenibilidad ambiental y social del sector es importante basar las oportunidades de pesca en la ciencia y no en decisiones políticas” ¿Existe dificultad a la hora de aplicar la ciencia al trabajo de los pescadores? ¿Qué valoración hace de la situación actual de comunicación con la Administración?
El problema de la ciencia es que el conocimiento que se tiene de la mar es escaso y que la mejora del mismo conlleva necesariamente mayor nivel de financiación. Nosotros tenemos la suerte de contar cerca con el Instituto científico AZTI, con cuyos científicos tenemos una gran relación. Para nosotros lo importante es complementar el conocimiento científico con el conocimiento que los pescadores tienen de la mar y, para ello, el apoyo de la Administración es totalmente necesario.
Quizás uno de los proyectos sociales más conocidos en los que ha participado OPEGUI sea Redcycle, una iniciativa llevada a cabo desde Ternua y OPEGUI que ha contado con el apoyo del Gobierno Vasco. El proyecto iniciado en el 2015, consistió en la recogida de redes de pesca en desuso por parte de las cofradías vascas de Bermeo, Getaria y Hondarribia y su transformación en hilo para la elaboración de prendas técnicas sostenibles. El objetivo de Redcycle es concienciar a la sociedad de la importancia de reciclar y proteger al planeta. Xabier Zaldua de OPEGUI declaró que “trabajamos para el futuro de nuestros barcos, de nuestros pesqueros y, como tal, dependemos del mar y de unos ecosistemas limpios y sostenibles en el tiempo”. “Nuestra contribución a las nuevas generaciones debe pasar por no abandonar redes en el mar y por otro lado, contribuir a recoger los desechos marinos" ¿Cómo surge esta iniciativa y qué aceptación ha tenido?
Esta iniciativa surge del contacto de personas de la empresa Ternua y el Gobierno Vasco que nos preguntan qué hacemos con las redes en desuso. Ha sido un proyecto muy bonito en el que ha quedado probado que es posible el aprovechamiento de elementos que dejan de tener utilidad para el fin con el que fueron creados.
El Gobierno Vasco remodelará el edificio "Portaaviones" del muelle de San Sebastián. La consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia, destacó que se reservarán 420 metros cuadrados para los usos relacionados con el futuro centro de valorización de la pesca de bajura, un proyecto vuestro que creará un centro de I+D+I para el desarrollo de nuevos productos gastronómicos transformados a partir de las especies capturadas en el Cantábrico, como el atún, las anchoas, el verdel o el chicharro ¿Qué nos puede avanzar de este proyecto?
Este es un proyecto estratégico para nuestro sector. Tiene como gran objetivo poner en valor la actividad pesquera vasca desde la propia actividad hasta sus productos pesqueros. La ubicación de este centro se sitúa en un sitio emblemático con un patrimonio marítimo pesquero de gran importancia que no podemos perder.
¿Un mensaje final que quiera compartir? (Consejo, conclusiones o llamamientos).
Considero importante invertir en actividades sostenibles y asegurarnos de que lo son apoyándonos en el conocimiento científico y en la mejor información del sector puesta a disposición de los científicos. Es por ello que, financiar proyectos en los que se potencie la colaboración entre el sector pesquero y la ciencia es básico para el mantenimiento de la actividad económica a largo plazo.